Metodo Tomatis

Se trata de una terapia musical basada en la reeducación del oído para potenciar el aprendizaje y el desarrollo global de las personas. Esto se lograba gracias a escuchar, filtradas a ciertas frecuencias altas, composiciones de Mozart, cantos gregorianos y la voz materna como se escucha desde el útero. Ese estímulo de la inteligencia de los más pequeños, para abrir las puertas de su creatividad, para que aprendan más y mejor dentro de sus posibilidades, también se emplea en el caso de niños con problemas de aprendizaje y trastornos varios en su desarrollo. Algunos terapeutas aplican y recomiendan el método Tomatis para tratar problemas como eldéficit de atención (con o sin hiperactividad), retrasos en el aprendizaje, autismo, dislexia...
También puede resultar beneficioso para los problemas de equilibrio y coordinación (relacionados con el oído), problemas de integración sensorial y de motor, el síndrome de Asperger, trastornos generalizados de desarrollo, síndrome de Down y problemas de oído en general. Se intenta maximizar los beneficios que este tratamiento (en base a frecuencias armónicas altas de los sonidos) aportan a la capacidad de los niños para memorizar y concentrarse, aportando bienestar emocional y motivándolos para aprender y realizar tareas. Pensemos que, para hablar, escuchar, leer y escribir es necesario saber discriminar y analizar los sonidos que nos llegan, con lo cual el correcto funcionamiento del oído es fundamental. Esta es la base para cualquier aprendizaje: cuanto mejor entrenado tengan los niños el sentido auditivo, más facilidades tendrán a la hora de realizar esas tareas. Con este potencial tambén se nutre la capacidad de pensar, de crear y de relajarse, condiciones necesarias para el desarrollo y crecimiento personal. Escuchar música, hablarles, leerles, que repitan nuestras palabras, que tarareen, realizar juegos lingüísticos… todo es bueno para desarrollar el oído. En cualquier caso, y aparte de lo anterior, como hablamos del caso de niños con problemas y trastornos, hay que ponerse en manos de especialistas que aconsejarán cuál es el mejor tratamiento para los pequeños. Para los interesados en el método Tomatis, aquí podemos encontrar un listado con las direccionesde centros que lo aplican. Por ejemplo, en América Latina existe algunos centros en Colombia y México, y en España en varias provincias. También aquí aparece un listado de los terapeutas que aplican el método en España.

El oído electrónico: su modo de funcionamiento

  Este aparato es un complejo electrónico que comporta amplificadores, filtros y un juego de básculas electrónicas. Puede ser utilizado en dos situaciones: 1 - La información trasmitida por el magnetófono pasa a través del Oído Electrónico antes de alcanzar los oídos del sujeto mediante dos auriculares (entrenamiento puramente auditivo). 2 - La información transmitida por el magnetófono es percibida y reproducida por el sujeto durante los blancos sonoros repartidos sobre la banda magnética: casi simultáneamente, la voz del alumno es captada por un micro, controlada y modificada mediante el Oído Electrónico y después reproducida por los auriculares, escuchándose a sí mismo, por tanto, el sujeto, pero a través del oído electrónico (entrenamiento vocal). El Oído Electrónico actúa modulando la información en el interior de una banda de paso determinada, con el fin de suprimir los ESCOTOMAS (caídas de la curva de escucha para ciertas frecuencias) y dar a esta curva la progresión necesaria (pendiente ascendiente) para una percepción y un análisis de máxima calidad. Además, ofrece al mensaje sonoro dos caminos posibles hacia los auriculares terminales. El primer canal corresponde a la puesta en tensión del tímpano y de los músculos del martillo y del estribo, el segundo comporta más bien su relajación; entonces basta un simple reglaje para hacer pasar alternativamente la información de un canal al otro, y provocar de este modo un movimiento continuo de tensión y de relajación de los mecanismos musculares adaptadores del oído medio. Esta micro-gimnástica comporta un fenómeno de remanencia que crea un condicionamiento muscular progresivo y permanente, deviniendo de este modo, el oído medio, capaz de llevar a cabo por sí solo, espontánea y correctamente, las regulaciones necesarias para la transmisión de los sonidos. Estas diferentes funciones están aseguradas por 4 " bloques " electrónicos:

  1. Los filtros: repartidos en dos pisos, forman los dos canales y modulan el paso de frecuencias (uno de ellos puede, por ejemplo, dejar el paso preferencialmente a las frecuencias altas, y el otro a las graves).
  1. la báscula: regula las idas y venidas sucesivas de un canal al otro; es una suerte de puerta que se abre y se cierra según las variaciones de intensidad del mensaje sonoro.
  2. El equilibrio: para preparar al oído derecho a ser el director, el vínculo entre las intensidades sonoras que corresponde a los dos auriculares es progresivamente diferenciado mediante la reducción de la intensidad en el izquierdo.
  3. La precesión: sistema que permite un retardo que permite diferenciar la llegada del sonido por vía aérea respecto a la vía ósea.

En cuanto a la información sonora propiamente dicha, está constituida por un conjunto de bandas magnéticas registradas en el laboratorio, cuyo orden de difusión es determinado por el programa concebido en función del caso a tratar; se trata esencialmente de música y de voz humana, eventualmente tratadas electrónicamente, es decir, más o menos filtradas por reducción de la intensidad en las frecuencias graves.